5 de mayo
La noche pasada me acosté a las nueve, derrotada y ansiosa al mismo tiempo. A las 5 sonaba la alarma para encaminarme al centro de buceo, comprobar el equipo y lanzarme al agua unos minutos después a la búsqueda del tiburón zorro, un escuálido que en pocos lugares del...
La verdísima Kong Lor
Llegó el momento de abandonar Vientián, esa pequeña capital en la que tontamente me sentía bien, tranquila y al mismo tiempo con ganas de seguir viajando. Al despertar, cogí la bicicleta y me aprovisioné de un par de baguettes recién hechas de pa-té y cilantro, ¿he...
El tercer billete de ida
Me ha pillado el toro, casi cuatro meses en casa y no he sido capaz de escribir estas líneas. Otra vez estoy de nuevo en el aeropuerto, hecha un flan y con mil sentimientos diferentes al mismo tiempo, como aquel 4 de junio en el que salí de casa con una mochila...
