Yo me quedo en Malapascua
De nuevo, montada en un autobús del que salía un chorro de aire frío que me congelaba la nuca sonreía mientras recorríamos las carreteras de la isla de Cebú en dirección a Malapascua. Otra vez habían vuelto las palmeras infinitas, el color naranja de las flores de las...
Una historia de amor (con Filipinas)
Cuando te enamoras, cuando perdura la magia, todo se ve de color de rosa. Mi relación con Filipinas comenzó como un flechazo a primera vista, cuando salí de Manila por primera vez y me senté a contemplar aquel exuberante paisaje en la península de Bataan sobre una...
5 de mayo
La noche pasada me acosté a las nueve, derrotada y ansiosa al mismo tiempo. A las 5 sonaba la alarma para encaminarme al centro de buceo, comprobar el equipo y lanzarme al agua unos minutos después a la búsqueda del tiburón zorro, un escuálido que en pocos lugares del...
