Decálogo de un viaje por China en solitario

Viajar por China no es sencillo. Hacerlo por cuenta propia y sola es aún más difícil pero no imposible.

En este viaje me dio tiempo para pensar mucho, observar y, por supuesto, para escribir. Entre diario y diario me dediqué a apuntar cada vez que metía la pata intentando sacar los mejores frutos de ello y aquí está el resultado, un decálogo poco exhaustivo pero simpático de mis mejores pifias por el País del dragón.

Siento ser tan escatológica pero, tenéis que creerme, acaba siendo un tema recurrente.

Algunos podrás evitarlos, en otros caerás una y otra vez, afróntalos con una sonrisa, ¿qué otra cosa podrías hacer?

1. Acostúmbrate a los sonidos guturales de China (y a los fluidos). Son inolvidables…

2. (Como continuación de lo anterior) No apoyes bajo ningún concepto la mochila en el suelo.

Puede que ella sea la única que te entienda.

Puede que ella sea la única que te entienda.

 

3. Es básico llevar todo escrito en caracteres chino. TODO, hasta la palabra baño. Si, con gestos explícitos y sonidos realistas tampoco lo entienden.

4. Las monedas de 0,5 RMB valen sólo para una cosa: para entrar en baños públicos. Consérvalas.

5. El papel higiénico será tu mejor aliado. Compra uno, no existe en ningún baño.

De esto no hace falta que hagas foto para pedirlo en algún restaurante después.

De esto no hace falta que hagas foto para pedirlo en algún restaurante después.

6. Aprende a ir al baño. Con la mochila a cuestas. Sin apoyarla en el suelo. APRENDE. Aprende también a no mirar y a no respirar, los aseos públicos chinos no son válidos para todos los estómagos.

7. Haz fotos a todos los platos que comas. Aunque no te lo creas te serán útiles cuando no tengas ni la menor idea sobre qué comer en otro restaurante, funciona enseñarlas.

Al final acabarás comiendo algo. Tampoco preguntes el qué.

Al final acabarás comiendo algo. Tampoco preguntes el qué.

8. Pregunta todo varias veces y, a poder ser, a varias personas. Asegurarte de que el bus en el que vas a viajar las próximas doce horas es cama (sleeper class) puede salvarte de viajar en la última fila de un autobús nocturno contemplando un pasillo lleno de papeleras en las que encestan fluidos corporales.

9. Lleva a mano cualquier carné con fotografía. Aquí jugamos con ventaja, ellos tampoco nos entienden a nosotros y cualquier documento con foto puede hacerse pasar por un carné de estudiante y así obtener jugosos descuentos.

Solo una cosa: abre tu mente.

Solo una cosa: abre tu mente.

 

10. Aprovecha para hacer todo lo que te da vergüenza aquí. En China todo vale. Serás occidental y ya por eso serás raro pero es tu momento para hacer lo que te dé absolutamente la gana. ¡Algo bueno tenía que tener aprender a hacer todo lo anterior!

Estoy segura de que alguno más habrá por aquí que lo haya sufrido en sus carnes, ¿qué consejos dar al pequeño saltamontes viajando por China?

Compartir es regalar amor...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn